Conferencia Testimonio de la Hna. Mª Guadalupe Rodrigo 2015-12-19

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Beneficios tributarios de donaciones: la donación como crédito

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Complementando el ejercicio anterior, que ha intentado demostrar el efecto que produce una donación al deducirla como gasto, agregaremos otro ejemplo con la deducción como crédito.

¿Por qué necesito un beneficio tributario cuando hago una donación?

Desde el punto de vista contable, la donación para un contribuyente que determine su renta efectiva mediante contabilidad, será un gasto rechazado desde el punto de vista tributario, por no ser necesario para producir la renta, con el efecto de agregarse a la RLI (Renta Líquida Imponible), y aplicársele un impuesto de 35% si es una S.A., o bien una presunción de retiro (con aplicaciónd el Global complementario de un 0-40% o adicional de 35%) si es una sociedad de personas.

Tratándose de donaciones que se realicen bajo el amparo de una norma legal que establezca un beneficio tributario, la donación:

  •  Estará exentas tanto del trámite de la insinuación y del impuesto a las donaciones;
  • No se considerará un gasto rechazado desde el punto de vista tributario

¿En qué puede consistir el beneficio tributario?

Respecto de cada donación que se realice, se va a tener que verificar a qué mecanismo legal puede estar aocgida. No existe en chile una sola “ley de donaciones”, sino que varias leyes que establecen beneficios distintos de acuerdo al tipo de donación de que se trate:

  • Algunos de los referidos beneficios han sido concebidos como una deducción de la base imponible de los impuestos que afectan a las personas que efectúan tales erogaciones, esto es, se permite deducir como gasto el todo o parte del monto donado.
  • Otros han sido concebidos como un crédito en contra de los tributos que afecten a las personas que realizan la donación, es decir, se deduce una determinada cantidad directamente del impuesto que corresponda pagar al Fisco.

¿Qué pasa cuando el beneficio consiste un crédito contra el impuesto?

En el ejemplo anterior, vimos la aplicación práctica de una ley que permitía deducir el monto donado como gasto para producir la renta (Art. 46 del DL 3.063).

Ahora, veamos qué ocurre cuando podemos deducir parte del monto donado como crédito en cotnra del impuesto a pagar (como por ejemplo, la Ley 19.885). Más

La Teletón y el beneficio tributario

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Cuando una empresa dona fondos a la Teletón ¿qué sucede desde el punto de vista tributario?

Caso Práctico:

Supongamos una empresa tiene al término del ejercicio una utilidad tributaria (RLI) de $1.000.000, y decide donar un 1% de ésta a la Teletón, esto es, la suma de $10.000. Vamos a tomar la tasa de impuesto de 1era. categoría aplicable al AT 2012, esto es, el 20%.

1) Qué pasaría si no realiza la donación:

  • La empresa tendría que pagar como impuesto de primera categoría $200.000
  • Le quedaría disponible a la empresa $800.000

2) Qué pasaría si dona, pero no hay beneficio Tributario:

  • La empresa tendría que pagar como impuesto de primera categoría $200.000
  • Donaría $10.000
  • Se le aplicaría un impuesto multa de 35% por ser un gasto rechazado desde el punto de vista tributario si es S.A. $3.500
  • Si fuera SRL se presumiría retiro y probablemente se aplicaría una tasa similar al 35%.
  • Pagaría como total de impuestos $203.500
  • Le quedaría disponible a la empresa $786.500

3) Qué pasa si dona con beneficio Tributario Art. 46 del D.L. 3.063 explicado aquí

  • La empresa dona los mismos $10.000
  • La empresa puede deducir como gasto tributario los $10.000 que dona (en eso consiste el beneficio), por que pagaría un impuesto de primera categoría de $198.000
  • Le quedaría disponible a la empresa $792.000

¿Paga menos impuestos al Fisco con el beneficio?
¿la empresa ahorró impuestos?

Veamos:

Primera conclusión: La empresa pagó menos impuestos porque disminuyó la base imponible, pero no significó ningún ahorro. Antes podia disponer de $800.000 y ahora, después de la donación con beneficio tributario, sólo puede disponer de $792.000. ¿Ahorró impuestos? No, porque pagó el mismo impuesto, sobre distinta base.

Segunda Conclusión: La empresa no sale ganando, porque sin donación tendría $800.000 disponibles, y con donación le quedan $792.000 disponibles

Tercera conclusión: ¿Esos $2.000 de diferencia en el pago de impuestos, los “financió el Fisco”? el Fisco no “puso” $2.000, sino que dejó de percibir los $2.000 de impuesto de primera categoría que habría recibido si la base hubiese sido más alta. Pero el Fisco no financió nada, sino que teóricamente, “dejó de ganar”. Entonces alguien podría decir: que la donación no sea gasto rechazado, pero tampoco que se pueda deducir de la base imponible: No sería justo, ya que la empresa pagaría $200.000 sobre una base de $1.000.000 que no es real, ya que sólo dispone de $990.000.- Pero ahí nos vamos a otro tema:

¿A quién le corresponde ayudar a los niños y personas discapacitadas? ¿Al Fisco o a la Teletón?

Yo que creo en que la persona es el centro y fin de la vida social, que el fin de la Comunidad y del Estado es permitir que cada una de las personas alcancen su máxima perfección material y espiritual posible, creo que la Teletón lo hace bastante mejor que el Estado. Cuando me muestren centros de rehabilitación como los de la Teletón en un hospital público, ahí hablamos.

Me resta una sola inquietud ¿El supuesto mayor volumen de ventas de las empresas afiliadas se traspasa efectivamente a través de la donación a la Teletón?
La verdad, yo no tengo la respuesta, pero no por eso dejaré de ayudar a una buena causa.

Actualización: ¿Puede una empresa donar como si fueran propios, recursos que ha recolectado para donación?

  • He visto que algunos cuestionan si el Banco de Chile “dona” los fondos recolectados y aprovecha un beneficio tributario.  Que yo sepa, la cuenta 24.500-03 no es del banco de chile, sino de la Fundación Teletón, por lo que el Banco sólo hace de recaudador y mal podría donarla.
  • Otros cuestionan la suerte que correrían los famosos “vueltos” y “desayunos para los abuelitos” que se dejan en los supermercados y farmacias con el vuelto o sencillo de las compras por parte de sus clientes; en el sentido que las empresas los donarían también haciendo uso de un beneficio tributario.  Esto tampoco sería posible, ya que contablemente no constituyen un ingreso para la empresa, quien actúa sólo como reacaudador; y así lo he corroborado personalmente tanto con algunos empresas de retail como con el mismo Director del Servicio de Impuestos Internos; y así lo confirma el mismo Servicio en su Página Web.

Homenaje a don Crescente Donoso Letelier (Q.E.P.D.)

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Hace algún tiempo, una fría mañana de invierno en el Campus Oriente de la Pontificia Universidad Católica de Chile, me encontraba próximo a rendir una evaluación del ramo Fundamentos Filosóficos del Derecho (hoy Derecho Natural). La cita era en la oficina del profesor, a la que se llegaba tras pasar los intrincados pasillos de la Facultad de Derecho. Me senté, y ahí me di cuenta de lo pequeño del espacio que cobijaba a este ilustre maestro, que me recibió con una acogedora sonrisa. Miró un momento por la antigua ventana, y el cielo le mostró un cúmulo de nubes negras con ráfagas de viento lloviznoso. Antes de volver a mirarme a los ojos pronunció el tema que sería objeto de mi interrogación: – ¡Qué bonito día para hablar de Kant!

Ése era don Crescente Donoso, sino el mejor profesor que tuve en la carrera, de seguro el que más dejó huella y recuerdos.

Cómo me hubiese gustado, ahora quince años más tarde, poder conversar nuevamente con él de temas actuales e interesantes, ¡y pensar que tantas veces tuve la oportunidad de hacerlo!

Eso me hace recordar lo importante que es aprovechar a nuestros sabios abuelos, amigos, profesores, hoy y ahora.

Cómo me gustaría tener su sabiduría, vocación y carisma para acercarme a mis propios alumnos y transmitirles esos valores que van más allá del programa, cómo él sabía hacerlo.

Recuerdo también cuando a propósito de los “famosos” de la época, o los típicos artículos de los medios que se referían a “líderes”, o personales muy destacados, el nos decía algo así como:

¿saben quién para mí es digno de admiración? ¿líderes, famosos, personajes importantes? Yo les voy a decir a quién admiro mucho más que a éstos que salen en las revistas, que son elogiados en los Congresos, que ocupan páginas. El otro día vi en la calle, en la vereda, esperando tomar la micro, una mujer. Iba cargada con bolsas, y tenía dos niños agarrados de una de sus manos, y otros tres de la otra. Ahí, esperando la micro, llevando la comida a casa, preocupándose de cada uno de sus hijos, sacando adelante la familia. Esa madre anónima, que no sale en ningún diario, en ninguna revista, es digna de mi mayor admiración que cualquiera de esos otros “famosos”.

Ése era su estilo. Verdaderamente humilde, nunca se preocupaba de figurar en nada, en ningún acto, ningún reconocimiento. Sabía dónde estaba el real valor de las cosas, y lo enseñaba con su ejemplo.

Eran notables sus argumentos con respecto a los temas contingentes de moral. Fue el primero en hacernos presente – cuando se comenzaban a levantar voces para gestar un proyecto de ley de divorcio – que más allá de todas las consideraciones éticas y morales propiamente tales, nos estaban quitando el derecho a casarnos para toda la vida.

Nos van a quitar la posibilidad de casarnos para toda la vida. Nos quitarán un matrimonio mediante el cual yo me pueda comprometer de por vida, libremente. Dicen que quieren tener la opción, por si se equivocan. ¿Y qué pasa con el derecho de los que no queremos tener esa opción? ¿estaremos obligados a tenerla? La única solución posible a esto, en justicia, sería que al llegar el Oficial del Registro Civil nos presentaran dos formularios, el amarillo y blanco. El primero, con opción de divorcio; el segundo sin. Y ustedes ¿cuál creen que eligirían todos? ¿Habría alguien en ese momento que contraiga matrimonio pensando en una futura ruptura?

No dejaba de tener mucha razón, y la gracia es que nadie podía descalificar sus argumentos por motivos religiosos o juicios de valor, ya que al final, con una lógica impecable lograba lo que muy pocos pueden llegar a hacer, demostrar racionalmente y a través de la lógica, cómo es que la moral y el Derecho Natural son el bien para el hombre.

El nos enseñó claramente la existencia del bien y del mal. El bien y la verdad existe, y es una sola. Tal vez no seamos los poseedores de la verdad, pero al menos nos enseñó a reconocer que existe una única verdad, a la cual tenemos que llegar.

El Sábado 30 de junio, a las 21,20 nos dejó para encaminarse de seguro al encuentro con Dios Padre.

El sábado recién pasado, se publicaron unas líneas en su recuerdo.

Crescente Donoso