La felicidad está a nuestro alcance, pero a veces por ignorancia o por orgullo nos alejamos de su camino.Aquí van una serie de consejos para vivir una vida feliz. Vamos a partir por un pequeño resumen del libro del siquiatra español Enrique Rojas Adiós Depresión, el cual fue citado en la revista Mujer del Diario La Tercera.

Luego, y como el encuentro con Dios siempre será lo más importante en la búsqueda de la felicidad, Nos remitiremos a los 10 Consejos que el Papa ha dado a los jóvenes y que han sido citadas en la página del Opus Dei.

Agrego algunos comentarios personales.

Decálogo contra la tristeza (del libro “Adiós Depresión” de Enrique Rojas)

1. La felicidad como proyecto

No podemos aspirar en este mundo a la felicidad absoluta, sino a una felicidad razonable, que “no es otra cosa que un estado de ánimo positivo tras haber alcanzado una buena relación entre lo que yo he deseado y lo que yo conseguí”. La felicidad “es el resultado de un proceso existencial que exige orden, constancia, voluntad y motivación”.

2. Sentido del Humor

“La amargura, el humor irónico y renegrido son rasgos de la personalidad pesimista que ve y se detiene más en lo negativo que en lo positivo, en lo malo que en lo bueno. El sentido del humor es la salsa que adereza, en el día a día, las adversidades y reveses”, escribe Enrique Rojas.

3. Conocerse a sí mismo

Esto implica dos cosas: conocer las aptitudes y saber las limitaciones. “Una personalidad madura es un gran antídoto contra la depresión”.

4. Lenguaje interior positivo

Es necesario aprender a mandarse uno a sí mismo mensajes positivos que nos empujan a lo mejor. La tenista Aranxta Sánchez, por ejemplo, lo hacía cada vez que perdía una pelota: ¡vamos, la próxima sí, que yo puedo!. Yo recomiendo fabricar las propias misivas, de acuerdo a la realidad que cada uno vive”.

5. Fortalecer la voluntad

“Una persona con voluntad llega más lejos que una persona inteligente. Hoy se ha producido una generación de gente educada, pero sin voluntad. Lo que se fomenta ahora es la inmediatez, el éxito rápido, aparecer en un reality de televisión, ganar dinero y hacerse famoso en el corto plazo”.

6. Superar las crisis

“Los ídolos de hoy son los futbolistas y las modelos y no son ejemplos de identidad sanos, con garra, gente coherente, positiva, culta. Resulta que no hay mejor forma de aprender en la vida que de los errores, de la adversidad, enfrentando las crisis”.

7. Vivir el presente

Hay quienes viven atrapados en los recuerdos negativos del pasado y no han podido sanar sus heridas y traumas; o bien, viven hacia delante, pensando en lo próximo que van a hacer en lugar de lo que están haciendo ahora. Es un arte estar en el aquí”.

8 . Apoyo de familia y amigos

“Cada uno es como un boomerang: lo que se siembra en nosotros, eso es lo que se recoge. Si se siembra afectividad, confianza, perdón… eso mismo se recoge. La amistad es donación, confidencia y complementariedad”.

9. Acudir al siquiatra si es necesario

Yo defino la siquiatría como una rama de la amistad pues conoces la vida ajena de manera muy profunda. El siquiatra es el médico más humano que existe, aquel que debe ser especialista en humanidad”, señala Enrique Rojas.

10. Sentido de vida

“Lo dejé para el final, pero es el más importante de todos. Sentido significa tres cosas: dirección (hacia dónde vamos, de dónde venimos); contenido (los grandes temas: amor, trabajo, amistad, cultura) y estructura, es decir, que existan dentro de nosotros el menor número de contradicciones internas, que seamos coherentes, que exista armonía entre lo que pienso y lo que hago. En nuestra sociedad está fallando el amor y hoy se le llama amor a cualquier cosa. Entonces aparecen los siquiatras, los gurúes, la new age que es una religión a la carta donde se mezclan aspectos de distintas religiones. Buscar la trascendencia es buscar a Dios, y Dios es amor”.

En síntonía con el último consejo que nos da Enrique Rojas, escuchemos entonces 10 consejos que el Papa nos entrega para convertirnos y encontrarnos con Dios.

10 Consejos de Benedicto XVI a la gente joven (siéntase todos incluidos)

1) Dialogar con Dios

La costumbre de rezar. Recobrar la experiencia vibrante de la oración como diálogo con Dios, del que sabemos que nos ama y al que, a la vez, queremos amar.

2) Contarle las penas y alegrías

Abre tu corazón a Dios. Presenten sus alegrías y penas a Cristo, dejando que él ilumine con su luz tu mente y toque con su gracia tu corazón.

3) No desconfiar de Cristo

Estad plenamente convencidos: Cristo no quita nada de lo que hay de hermoso y grande en vosotros, sino que lleva todo a la perfección para la gloria de Dios, la felicidad de los hombres y la salvación del mundo.

4) Estar alegres: querer ser santos

Cuando se encuentra a Jesús y se acoge su Evangelio, la vida cambia y uno es empujado a comunicar a los demás la propia experiencia. El encuentro con Jesucristo les permitirá gustar interiormente la alegría de su presencia viva y vivificante, para testimoniarla después en vuestro entorno.

5) Dios: tema de conversación con los amigos

?Son tantos nuestros compa?eros que todavía no conocen el amor de Dios, o buscan llenarse el corazón con sucedáneos insignificantes. Por lo tanto, es urgente ser testigos del amor contemplado en Cristo.

6) El domingo, ir a Misa

No os dejéis disuadir de participar en la Eucaristía dominical y ayudad también a los demás a descubrirla. No somos nosotros los que hacemos fiesta para nosotros, sino que es, en cambio, el mismo Dios viviente el que prepara una fiesta para nosotros.

7) Demostrar que Dios no es triste

Una gran alegría no se puede guardar para uno mismo. Es necesario transmitirla. En numerosas partes del mundo existe hoy un extra?o olvido de Dios. Parece que todo marche igualmente sin él. Pero al mismo tiempo existe también un sentimiento de frustración, de insatisfacción de todo y de todos. Dan ganas de exclamar: ¡No es posible que la vida sea así! Verdaderamente no.

8 ) Conocer la fe

Tratemos nosotros mismos de conocer a Jesucristo cada vez mejor para poder guiar también, de modo convincente, a los demás hacia él.

9) Ayudar: ser útil

No nos adaptaremos más a seguir viviendo preocupados solamente por nosotros mismos, sino que veremos dónde y cómo somos necesarios.

10) Leer la Biblia

El secreto para tener un “corazón que entienda” es formarse un corazón capaz de escuchar. Esto se consigue meditando sin cesar la palabra de Dios y permaneciendo enraizados en ella, mediante el esfuerzo de conocerla siempre mejor.

Para finalizar …

La felicidad no va a llegar sola a nuestras vidas, ni siquiera si fuéramos unos mimados hijos de un príncipe multimillonario.

Hay que salir a la búsqueda de la felicidad, y en primer término tenemos que saber dónde la vamos a encontrar.

No nos engañemos con los paradigmas de “felicidad” que por años han intentado de imponernos los medios, la publicidad. Lo que nos hará felices tenemos que descubrirlo, pero claramente no es la obtención de riquezas, el libertinaje sensorial ni el bienestar físico.

Tampoco vamos a ser felices teniendo un cuerpo espectacular, ni siendo famosos, ni los mejores en un deporte o técnica.

El sentido del humor es muy importante. Recuerdo la anéctoda que contaba un Obispo que visitaba al entonces Papa Juan Pablo II, cuando este último ya estaba con la salud bastante desmejorada, tanto así que el Obispo le dice: – creo que está será la última vez que nos veremos, Santo Padre – a lo que él responde: ¿está Ud. muy enfermo?

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