Para ser Franco
Reflexiones y pensamientos sobre vida espiritual y religiónArchivos para Religión
El tocar de las campanas de la parroquia de N. Sra. de los Ángeles
Hoy 2 de octubre, es la fiesta de los Santos Ángeles Custodios, o De la Guarda.
Hace exactamente 80 años, un 2 de octubre de 1928 el Señor le mostró a San Josemaría el Opus Dei.

Recibí la iluminación sobre toda la Obra, mientras leía aquellos papeles. Conmovido me
arrodillé -estaba solo en mi cuarto, entre plática y plática- di gracias al Señor, y recuerdo con
emoción el tocar de las campanas de la parroquia de N. Sra. de los Ángeles .
San Josemaría decía que él no había fundado nada; fue simplemente un instrumento que sirvió para sacar adelante una Obra que es de Él y no suya. De ahí viene el nombre. Leer el resto de esta entrada »
Por los católicos en India
El cardenal Carlo Caffarra, arzobispo de Bolonia, denunció durante la jornada de ayuno y oración celebrada el pasado 9 de septiembre en el estado indio de Orissa, el “ensordecedor silencio de los medios, más preocupados por los osos polares que por los cristianos“. Tras dos semanas de violentos ataques contra los cristianos en el estado de Orissa, las víctimas son ya 27, en alrededor de 300 poblaciones, según el Indian Catholic News Service (ICNS).
Ministros religiosos, consagradas y laicos son cruelmente asesinados, otros sufren toda clase de agresiones en tanto que templos y escuelas confesionales son atacados e incendiados. Leer el resto de esta entrada »
El “Viernes Primero”
Hoy me llegó esto por correo y lo comparto:
Cuando era pequeño me explicaron que el Sagrado Corazón había prometido el cielo a quienes recibieran la comunión nueve primeros viernes de mes consecutivos y esto me animó a contratar este auténtico seguro de vida. Con el paso del tiempo pude estudiar la ‘póliza’ del seguro y descubrí que la letra pequeña de aquella promesa alentadora era más profunda aún, pues el Sagrado Corazón prometió que no morirían sin recibir los sacramentos y que su Corazón divino sería su refugio en aquel último momento. No se trataba solamente de tener pasaje de avión para el cielo; era algo más bello, hermoso y trascendental, pues el Sagrado Corazón de Jesús vendría a buscar a esas almas y se haría presente en esos momentos a través de los sacramentos.La noticia del accidente fatal de las alumnas del Cumbres de Santiago, en Chile, había arrojado en mi alma una duda, además de una honda impresión por lo duro del acontecimiento. Esas alumnas habían ido a misa los primeros viernes de mes en su colegio, como ya es tradición cada primer viernes de mes en todos los colegios que los padres legionarios de Cristo dirigen en el mundo. Confieso que con algo de temor le pregunté a Dios que, si ellas habían comulgado los nueve primeros viernes de mes en el Cumbres, me gustaría saber por qué no había venido su Sagrado Corazón a recogerlas, como había prometido. La respuesta no se hizo esperar. Leer el resto de esta entrada »
26 de junio, Fiesta de San Josemaría

Oh Dios, que has suscitado en la Iglesia a san Josemaría, sacerdote,
para proclamar la vocación universal a la santidad y al apostolado,
concédenos, por su intercesión y su ejemplo,
que en el ejercicio del trabajo ordinario nos configuremos a tu Hijo Jesucristo
y sirvamos con ardiente amor a la obra de la Redención. Leer el resto de esta entrada »
Fueron las mujeres las más firmes en la fe
Comenzamos esta Semana Santa el recién pasado Domingo de Ramos, donde recordamos la entrada de Jesús en Jerusaleń, montado en un burro, recibido por el pueblo, que esperaban a un rey en el egoísta concepto de nuestras estrechas mentes humanas, no un reinado eterno de redención, liberación y paz. San Josemaría recomendaba meditar el Evangelio, suponiéndonos como un personaje más de la escena, imaginando que somos uno más de los que están ahí. Para esto sugiero leer este excelente relato del Blog de D. E. Monasterio “Y no sucedió nada…“
Ayer miércoles por la noche u hoy en la mañana se habrá celebrado con los Obispos y todo el Clero reunido, la Misa Crismal, en donde se bendicen el Santo Crisma con que se unge a los que se Confirman o reciben el Sacramento del Orden, y los Santos Oleos, para el bautismo y la Unción de los enfermos. Dicen que en Antofagasta es la única diócesis que esa Misa se celebraría el Martes por la Noche, ya que los párrocos deben recorres distancias demasiado largas al día siguiente. Fue después de esa misa, estando en la noche un conjunto de sacerdotes reunidos, donde el Cura que me contó la historia fue testigo del relato que hace un tiempo he escrito en este Blog como “Y ocurrió en Tal Tal” que también pudiese haberse llamado “Yo estoy aquí” Leer el resto de esta entrada »
El mejor regalo
Supongamos que van a tener una audiencia con el Papa, en Roma. ¿Qué dirían o llevarían ustedes? Supongamos también, que esa audiencia hubiese sido con el Siervo de Dios, Juan Pablo II, el Magno, como lo llama nuestro Santo Padre Benedicto.
El habrá recibido en audiencias públicas y privadas a miles y probablemente millones de personas. Ha de haber recibido también un sinnúmero de obsequios, de la más variada especie. Pero hay algo de lo que podemos estar seguros, y es de qué regalo hacía siempre él a los que recibía. Leer el resto de esta entrada »
Y ocurrió en Taltal
Mediados de la década del setenta. Semana Santa en Antofagasta.
Era el miércoles ya avanzada la noche, y se encontraban reunidos en un lugar de la arquidiócesis de la ciudad – después de la comida – un importante número de sacerdotes, junto a un par de obispos, y entre ellos quien me ha transmitido esta historia.
En algún momento le habrán preguntado de su salud y su vida a uno de los sacerdotes que se encontraba presente, ya de edad bastante avanzada y postrado en silla de ruedas, pero especialmente agradecido de las posibilidades que le daba esta última, que le permitió volver a celebrar misa. Ese sacerdote – en ese entonces el curita de Taltal – logró acaparar toda la atención de los comensales tras anunciar: – Voy a decir algo que nunca he contado antes a nadie, y no lo voy a volver a hacer -
Y comenzó su relato.

Resulta que la Iglesia de Taltal, luego de Guerra del Pacífico, habría estado casi medio siglo sin sacerdote. Fue asignado alrededor de 1930 a esa Parroquia, a un lugar donde por lo menos una generación de habitantes había crecido sin algún tipo de formación o sacramento.
Así llegó a la Parroquia de Taltal, un humilde galpón de tablas. Primera Misa: 2 viejitas. Colecta: 20 pesos.
El Padre necesitaba comer, comenzó a hacer clases de francés en el Liceo. Empezó a enseñar a los niños.De a poco pudo ir más allá y llevarlos algún día al templo. Mientras estaban sentados en la bancas, aprovechaba de enseñarles: – ¿Quién es Dios? – silencio. Les Decía – Dios es nuestro Padre. Bien, ahora repitan todos – ¿Quién es Dios? – Dios es nuestro Padre – repetían
- ¿Quién es la Madre de Dios? – La Virgen María
- ¿Quién es Jesús? – El hijo de Dios hecho hombre
y así eran esas catequesis.Pero un día, estando enseñando de esta manera a los alumnos en el templo, y siguiendo el mismo sistema, vino la pregunta:
- ¿Donde está Jesús? Repitan: – Está en el Cielo junto al Trono del Padre -
En ese momento, él oyó una voz detrás suyo, fuerte y clara:
“YO ESTOY AQUÍ”
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Silencio absoluto en la sala.
Se rompió cuando este sacerdote continuó:
- Les digo a todos, especialmente a los sacerdotes “jóvenes” que están aquí (de 70 para abajo), lo que tiene que hacer ustedes, es: Confesar y decir que Jesucristo está aquí. – Buenas Noches – Leer el resto de esta entrada »
¿A cual de los dos saludaste primero?
Se dice que San Josemaría, al momento de saludar a cualquier otra persona, saludaba antes al Angel Custodio de ella.
También que este santo tenía una conversación diaria y constante con su propio ángel, a quien dejaba siempre un “espacio” al entrar a un lugar o pasar por una puerta, tal vez como una forma de mantener la constante conciencia de su presencia. Su vida está plagada de anécdotas relativas a su Custodio.
Ten confianza con tu Angel Custodio. – Trátalo como un entrañable amigo – lo es – y él sabrá hacerte mil servicios en los asuntos ordinarios de cada día.
(San Josemaría, Camino, Devociones, Punto 562)
“Cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducirlo a la vida” (S. Basilio, Eun. 3, 1).
Si piensas que no hay nadie más que tú viendo la pantalla mientras lees estas líneas, te equivocas. Hay alguien que está ahí, justo a tu lado, verdaderamente presente.
La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe, para nuestra querida Iglesia Católica. (Catecismo, N. 328)
Se recuerdan en varios textos bíblicos, entre ellos del Salmo 90: “A sus ángeles ha dado órdenes Dios, para que te guarden en tus caminos“. Y en aquella otra frase tan famosa de Jesús: “Cuidad de no escandalizar a ninguno de estos pequeñuelos, porque sus ángeles están siempre contemplando el rostro de mi Padre Celestial“. En el Nuevo Testamento es tan viva la creencia de que cada uno tiene un ángel custodio, que cuando San Pedro al ser sacado de la cárcel llega a llamar a la puerta de la casa donde están reunidos los discípulos de Jesús, ellos creen al principio, que no es Pedro en persona y exclaman: “Será su ángel” (Hechos 12, 15).
El Angel Custodio nos acompaña siempre como testigo de mayor excepción. El será quien, en tu juicio particular, recordará las delicadezas que hayas tenido con Nuestro Señor, a lo largo de tu vida. Más: cuando te sientas perdido por las terribles acusaciones del enemigo, tu Angel presentará aquellas corazonadas íntimas quizá olvidadas por ti mismo, aquellas muestras de amor que hayas dedicado a Dios Padre, a Dios Hijo, a Dios Espíritu Santo.
Por eso, no olvides nunca a tu Custodio, y ese Príncipe del Cielo no te abandonará ahora, ni en el momento decisivo.
(San Josemaría, Surco, Vida interior, Punto 693)
“El nombre de ángel indica su oficio, no su naturaleza. Si preguntas por su naturaleza, te diré que es un espíritu; si preguntas por lo que hace, te diré que es un ángel“, decía San Agustín.
“Ángel” significa “enviado“. Y es que nuestro Padre Dios los ha enviado y los envía constantemente:
A lo largo de toda la historia de la salvación, los encontramos, anunciando de lejos o de cerca, esa salvación y sirviendo al designio divino de su realización: cierran el paraíso terrenal (cf Gn 3, 24), protegen a Lot (cf Gn 19), salvan a Agar y a su hijo (cf Gn 21, 17), detienen la mano de Abraham (cf Gn 22, 11), la ley es comunicada por su ministerio (cf Hch 7,53), conducen el pueblo de Dios (cf Ex 23, 20-23), anuncian nacimientos (cf Jc 13) y vocaciones (cf Jc 6, 11-24; Is 6, 6), asisten a los profetas (cf 1 R 19, 5), por no citar más que algunos ejemplos. Finalmente, el ángel Gabriel anuncia el nacimiento del Precursor y el de Jesús (cf Lc 1, 11.26).
(Catecismo, N. 332)
En tanto que criaturas puramente espirituales, tienen inteligencia y voluntad: son criaturas personales (Pío XII: DS 3891) e inmortales (Lc 20, 36). Superan en perfección a todas las criaturas visibles. El resplandor de su gloria da testimonio de ello.
San Bernardo en el año 1010 hizo un sermón muy célebre acerca del Ángel de la Guarda, comentando estas tres frases: Respetemos su presencia (portándonos como es debido). Agradezcámosle sus favores (que son muchos más de los que nos podemos imaginar). Y confiemos en su ayuda (que es muy poderosa porque es superior en poder a los demonios que nos atacan y a nuestras pasiones que nos traicionan).
Ojalá este pequeño recordatorio nos sirva para acordarnos de nuestro Angel de la Guarda y el de los demás.
Cuando tengamos que hacer un viaje solos, conversemos con él, que nos será una dulce compañía.
Cuando vayamos a manejar un auto, hacer un deporte, organizar una fiesta, encontrar una cosa perdida, pidámosle su ayuda.
Cuando queramos aconsejar a un amigo, hablémosle primero al Angel de éste.

Y siempre, pidámosle a los custodios de nuestros hijos que los protejan.
Si, también nuestros familiares y queridos que Dios se ha llevado, participan en la misión de los ángeles. Ver “Mis dos ángeles“.
Tengamos una conciencia constante de su presencia, un amigo que está junto a nosotros. Pero no es un amigo cualquiera, es un santo, porque está también junto a Dios Padre, tan santo como los de nuestra mayor devoción. Y además es un santo que nuestro Papá nos mandó para que nos proteja. O sea, ¿qué más se puede pedir?
Ahora bien, alguno me dirá ¿y por qué no me está ayudando? Dios nos hizo libres, y los ángeles tienen que respetar esa libertad. Los ángeles no entran en nuestra conciencia, hay que tener una comunicación constante con ellos.
Pero qué lindo es pensar, que al lado de cada persona que nos rodea, a donde vayamos, está su Angel de la Guarda.
En adelante, cada vez que saludemos a alguien, acordémonos de saludar a su Angel.
Mensaje de Su Santidad el Papa BENEDICTO XVI en Navidad

?”Nuestro Salvador ha nacido en el mundo”! Esta noche, una vez más, hemos escuchado en nuestras Iglesias este anuncio que, a través de los siglos, conserva inalterado su frescor. Es un anuncio celestial que invita a no tener miedo porque ha brotado una “gran alegría para todo el pueblo” (Lc 2,10). Es un anuncio de esperanza porque da a conocer que, en aquella noche de hace más de dos mil a?os, “en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Se?or” (Lc 2,11). Entonces, a los pastores acampados en la colina de Belén; hoy, a nosotros, habitantes de este mundo nuestro, el Ángel de la Navidad repite: “Ha nacido el Salvador; ha nacido para vosotros. ?Venid, venid a adorarlo!”.
Pero, ?tiene todavía valor y sentido un “Salvador” para el hombre del tercer milenio? ?Es aún necesario un “Salvador” para el hombre que ha alcanzado la Luna y Marte, y se dispone a conquistar el universo; para el hombre que investiga sin límites los secretos de la naturaleza y logra descifrar hasta los fascinantes códigos del genoma humano? ?Necesita un Salvador el hombre que ha inventado la comunicación interactiva, que navega en el océano virtual de internet y que, gracias a las más modernas y avanzadas tecnologías mediáticas, ha convertido la Tierra, esta gran casa común, en una peque?a aldea global? Este hombre del siglo veintiuno, artífice autosuficiente y seguro de la propia suerte, se presenta como productor entusiasta de éxitos indiscutibles.
Lo parece, pero no es así. Se muere todavía de hambre y de sed, de enfermedad y de pobreza en este tiempo de abundancia y de consumismo desenfrenado. Todavía hay quienes están esclavizados, explotados y ofendidos en su dignidad, quienes son víctimas del odio racial y religioso, y se ven impedidos de profesar libremente su fe por intolerancias y discriminaciones, por ingerencias políticas y coacciones físicas o morales. Hay quienes ven su cuerpo y el de los propios seres queridos, especialmente ni?os, destrozado por el uso de las armas, por el terrorismo y por cualquier tipo de violencia en una época en que se invoca y proclama por doquier el progreso, la solidaridad y la paz para todos. ?Qué se puede decir de quienes, sin esperanza, se ven obligados a dejar su casa y su patria para buscar en otros lugares condiciones de vida dignas del hombre? ?Qué se puede hacer para ayudar a los que, enga?ados por fáciles profetas de felicidad, a los que son frágiles en sus relaciones e incapaces de asumir responsabilidades estables ante su presente y ante su futuro, se encaminan por el túnel de la soledad y acaban frecuentemente esclavizados por el alcohol o la droga? ?Qué se puede pensar de quien elige la muerte creyendo que ensalza la vida? Leer el resto de esta entrada »












