
A los medios internacionales les interesa más la polémica, las desgracias, el sensacionalismo, lo que provoque y lo que – pensarán ellos – “vende”. Pocos han trasmitido el mensaje de la ex rehén más famosa del mundo, Ingrid Betancourt, sin alguna doble intención y con el debido interés y profundidad. En la revista francesa cristiana Pelerin (Peregrino), que contiene una interesante entrevista:
Revista Pelerín: Por qué su primer gesto como mujer libre fue hacer el signo de la Cruz, sus primeras palabras dar gracias a Dios y Nuestra Señora ???
Ingrid Betancourt: Mientras yo estaba cautiva decidí que la primera cosa que haría cuando estuviera libre sería dar gracias a Nuestro Señor. Por qué ??? Porque sin El a mi lado nunca habría podido sobrevivir al dolor. Ser rehén te pone en una situación de constante humillación. Tú eres la víctima de la oportunidad y ves todo aquello que es lo más vil del alma humana.
Enfrentada a ésto, tú puedes tomar uno de dos posibles caminos. Puedes permitirte llegar a estar fea y amarga, llena de odio y venganza, o tú sigues el otro camino, ese que mostró Jesús. El dijo: “Bendice a tus enemigos”. Cada vez que yo leía la Biblia, sentía que esas palabras estaban dirigidas a mí ya que pensaba que Jesús estaba parado en frente de mí, y que El sabía lo que tenía que decirme. Y que realmente me tocaba.
Por supuesto, yo me dí cuenta que cuando tu enemigo es terrible, es duro vivir fuera de esas palabras de fe, y, además, yo me sentía diciendo exactamente lo opuesto. Sin embargo, cuando yo dije esas palabras fue como mágico -sentí una especie de alivio-. Y el odio que yo sentía simplemente se desvaneció. Podría hablarte por días acerca de las cosas que sucedieron como aquélla. Yo se y siento que una transformación tuvo lugar dentro de mí y ese cambio se debe a que fui capaz de escuchar lo que Dios deseaba para mí. Fue un diálogo constante con Dios a través de los Evangelios.
Revista Pelerín: Cuando pasaste esos años difíciles, tuviste esa fe, desde el comienzo o hubo algún suceso particular o pensamiento que te volvió hacia Dios ???Ingrid Betancourt: Bien, al comienzo de mi cautiverio me dije: “Tú vas a estar aquí por meses y meses, así que deberías también leer la Biblia” lo que yo no había hecho previamente. Abriéndola, quedó abierta en las Epístolas de San Pablo en el pasaje que yo puedo recitar más o menos de memoria. “Tú puedes pedir lo que quieras; sin embargo, el Espíritu Santo pedirá mejor ya que El conoce lo que tú verdaderamente necesitas”. Cuando leí eso, exclamé: “Mi Dios, pero yo se que yo deseaba estar libre!” Releyendo esa epístola seis años más tarde entendí finalmente lo que significaba y pensé: “Felizmente, el Espíritu Santo, ha intercedido por mí, porque yo no se lo que necesito. “Entonces, continúa”.
Revista Pelerín: Y, alguna vez tu fe te abandonó ???? Tuviste alguna vez momentos de soledad o de abandono???
Ingrid Betancourt: El primer año, para ser honesta, yo estuve peleando con Dios. Yo estaba realmente molesta con El por la muerte de mi padre. Yo le decía a El: “Por qué tuviste que hacer eso ??? Tú sabes que lo adoraba. Por qué me castigaste ??? Y luego, más tarde, yo entendí que tenía que dar gracias a Dios por tenerlo, porque mi padre nunca habría sido capaz de resistir esos seis años de sufrimiento. Desde entonces, mi fe empezó a crecer. Fue muy extraño pero aunque algunas cosas me sucedieron para entender otras. Debo contarte cómo descubrí a Nuestra Señora. Papá era devoto de ella pero al mismo tiempo yo la encontraba un poquito tímida. Realmente, ella provocaba algo en mí. Y luego, en el cautiverio, leyendo la Biblia comencé a ser una aficionada total a ella, y, realmente comencé a admirarla. Sin duda, esto se debe a que para comprender a Nuestra Señora tú necesitas una cierta madurez, haber transitado por tiempos difíciles. Yo empecé a ver cómo algo realmente extraordinario que esta jovencita haya aceptado tener un niño, a pesar de haber planeado un futuro completamente diferente. Realmente, ella tomó un riesgo. Probablemente, esto es algo que la mayoría de los cristianos ya saben; sin embargo, fue un gran descubrimiento para mí. Empecé a descubrir la resiliencia de María, su inteligencia y humor…..Mientras leía la narración de San Juan, de las Bodas de Caná, yo me enamoraba de María. Fue muy impactante el diálogo entre Jesús y su Madre. La comunicación entre ellos es maravillosa. A pesar de todas las razones que Jesús le da para no hacer lo que ella pide, ella sabe que a pesar de esto, Jesús hará lo que ella desea porque la ama. Leyendo este pasaje yo no pude dejar de pensar en mi relación con mi propio hijo Lorenzo.
Revista Pelerín: Tú has hecho un esfuerzo para venir especialmente a la Basílica del Sagrado Corazón esta tarde. Qué significado tiene tu visita ???
Ingrid Betancourt: Durante mi cautiverio, hice muchas promesas a Nuestra Señora y deseaba contarte ahora acerca de un caso particular el cual es muy especial para mí. El 1 de Junio, estaba escuchando Radio María (La estación de radio Católica Internacional) y descubrí que Junio es el mes dedicado al Sagrado Corazón. Recordé a Cristo prometiendo bendecir a todos aquéllos que son duros de corazón y a quienes hacemos sufrir. Así que recé esta oración: “Mi Jesús, nunca te he pedido algo porque estoy tan consciente de tu grandeza que, simplemente, me siento avergonzada de pedir. Sin embargo, ahora yo te voy a pedir algo muy específico. No sé exactamente lo que significa “consagrarse al Sagrado Corazón” pero si Tú me revelas, durante el mes de Junio, -tu mes- la fecha en que yo seré liberada, yo seré toda tuya.
El 27 de Junio, el Comandante de las guerrillas vino a nuestro campamento y nos ordenó empacar nuestros bolsos ya que quizás, alguno de nosotros, podría ser liberado. Cuando él hablaba, yo pensaba: “Allí vamos, El es puntual “. La forma en que fuimos liberados ocurrió bastante diferente a cómo yo esperaba. Sin embargo, la verdad del asunto es que Jesús cumplió su palabra. Yo experimenté un milagro.












No lo conocía. Gracias.