
Oh Dios, que has suscitado en la Iglesia a san Josemaría, sacerdote,
para proclamar la vocación universal a la santidad y al apostolado,
concédenos, por su intercesión y su ejemplo,
que en el ejercicio del trabajo ordinario nos configuremos a tu Hijo Jesucristo
y sirvamos con ardiente amor a la obra de la Redención.
En Chile se celebrarán Misas en Arica, Iquique, Antofagasta, Calama, Ovalle, La Serena, San Felipe, La Cruz, Cachagua, Valparaíso, Melipilla, Santiago, San Bernardo, Rancagua, San Fernando, Chimbarongo, Curicó, Talca, Chillán, Concepción, Los Angeles, Temuco, Valdivia, Osorno, Puerto Montt, Punta Arenas. Por supuesto también en todas las ciudades del mundo.
Para los que viven en Santiago, hoy 26 de junio en la Iglesia Catedral, a las 19:00 hrs., celebra el Vicario Regional, Pbro. Sergio Boetsch.
No veo ninguna referencia en los medios de comunicación, qué lastima. Eso sí tenemos la alegría de saber que se ha celebrado la sesión de clausura del proceso diocesano sobre la vida y las virtudes de nuestro querido Monseñor Álvaro del Portillo, cuyo proceso de beatificación avanza rápido, y el mismo que en 1978, cuando comenzó el proceso de san Josemaría, insistió en que, al pedir al Papa el inicio de la causa del Fundador, el Opus Dei no buscaba su propia gloria, sino la de la Iglesia.
Poco se han difundido – aún – detalles de la vida de don Álvaro. Como que siempre en segundo plano, como un siervo bueno y fiel de San Josemaría, se vio afrontado a tremendas dificultades, como haber sufrido agresiones a causa de la fe, permanecido un tiempo prisionero en la guerra civil española – sin saberlo en el mismo recinto que su padre quien moriría poco después por esta causa – y tantas otras, llevando adelante el desafío de sacar adelante la obra de Dios, en aspectos tan delicados como la aprobación y adecuada configuración para el Opus Dei. Una impresionante capacidad para afrontar el dolor y las contrariedades con serenidad, alegría y sobreponiéndose a ellas es sólo una de las virtudes que hacen brillar su fama de santidad. Termino citando unas palabras de don Álvaro en relación con la forma de afrontar los no poco frecuentes ataques al Opus Dei o a su fundador, citando también a San Josemaría:
Cuando suceden cosas de este tipo,
seguimos viviendo el criterio que nos dejó el Padre:
Perdonar desde el primer momento
Rezar por los calumniadores
Reafirmar la verdad
Y siempre
Ahogar el mal en abundancia de bien
Persuadidos de que la verdad
acaba siempre abriéndose paso













Yo voy. Ni te preocupes por los ruidos y el polvo. Son inevitables cuando se camina.